Terapia EMDR
Cuando entender lo que pasó no es suficiente: ayuda a tu cerebro y sistema nervioso a liberar el peso de los recuerdos dolorosos.


¿Qué es EMDR?
EMDR, o Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares, es un enfoque terapéutico que ayuda a procesar experiencias que siguen teniendo un impacto emocional en el presente.
A veces sentimos ansiedad, miedo, tristeza, inseguridad o una sensación constante de alerta sin saber exactamente de dónde vienen. Estas respuestas pueden estar relacionadas con experiencias difíciles o retadoras del pasado que, aunque hayan quedado atrás, no terminaron de ser procesadas completamente por nuestro sistema nervioso.
Otras veces entendemos muy bien lo que nos pasó. Lo hemos pensado, lo hemos hablado e incluso sabemos por qué nos afectó. Sin embargo, nuestro cuerpo y nuestras emociones pueden seguir reaccionando como si esa experiencia todavía estuviera presente.
Para mí, EMDR ofrece una forma de trabajar con estas respuestas y experiencias para que puedan integrarse de una manera diferente y pierdan parte de la intensidad que todavía tienen.
No se trata de borrar lo vivido, sino de ayudar a que el pasado deje de sentirse tan presente y de permitir que podamos responder de una manera más libre a lo que vivimos hoy.
¿Para qué sirve?
EMDR puede ser útil cuando hay experiencias del pasado que todavía generan malestar, incluso mucho tiempo después.
Puede ayudar a trabajar trauma, ansiedad, estrés persistente, duelo, pérdidas importantes, experiencias dolorosas en las relaciones, dificultades de apego, baja autoestima, miedos, bloqueos o patrones que se repiten.
También puede ser útil cuando sabemos racionalmente que algo ya terminó, pero emocionalmente seguimos sintiéndolo muy presente.
Creo profundamente que tenemos una capacidad natural para sanar y recuperar equilibrio. EMDR busca apoyar ese proceso para que recuerdos, emociones, sensaciones o creencias negativas puedan perder intensidad y dejar de tener el mismo peso en nuestra vida.
¿Qué pasa en una sesión?
Cada persona y cada proceso son diferentes.
Antes de trabajar directamente con recuerdos o experiencias difíciles, para mí es muy importante crear una relación terapéutica basada en la confianza, la seguridad y el respeto por el ritmo de cada persona.
Juntos vamos definiendo lo que quieres trabajar e identificando recursos que puedan ayudarte a sentirte sostenido durante el proceso.
En EMDR usamos estimulación bilateral, que puede incluir movimientos oculares, sonidos alternados o pequeños estímulos de un lado y del otro del cuerpo. Esta estimulación acompaña el reprocesamiento y ayuda a que recuerdos, emociones, sensaciones y pensamientos puedan integrarse de una manera diferente.
No necesitas contar todos los detalles de lo que viviste. Tampoco se trata de revivir el dolor ni de obligarte a recordar algo para lo que no te sientas preparado.
El trabajo se hace de manera gradual. Con el tiempo, algunas experiencias que antes se sentían muy intensas pueden empezar a generar menos carga emocional y ocupar un lugar diferente en tu historia.
Para mí, EMDR no se trata solamente de disminuir síntomas. También se trata de ayudarte a relacionarte con tu historia desde un lugar de mayor calma, seguridad y libertad.
¿Es posible hacer EMDR online?
Sí. EMDR puede trabajarse tanto de manera presencial como virtual.
En las sesiones online también es posible trabajar con los distintos elementos del proceso, incluida la estimulación bilateral, adaptándolos a las necesidades de cada persona.
Para algunas personas, estar en un lugar propio, conocido y privado puede ayudarles a sentirse más cómodas durante la sesión.
Aunque el formato sea diferente, la esencia del proceso se mantiene: cuidar la relación terapéutica, respetar el ritmo de cada persona y trabajar desde una base de seguridad.
Mi intención sigue siendo la misma: acompañarte a procesar lo que continúa generando malestar y ayudarte a relacionarte con tu historia desde un lugar de mayor calma, conexión y bienestar.